14 julio, 2011

                                           
Sonreír es contagioso,
y se contagia como una gripe.
Cuando alguien hoy me sonrió,
yo también empecé a sonreír.

Yo pasaba por la esquina
y alguien vio en mi sonrisa.
Cuando me sonrió me di cuenta
que yo se la había contagiado.

Razoné sobre esa sonrisa
y me di cuenta que valía la pena.
Una simple sonrisa, como la mía
puede viajar alrededor del mundo.

Así, si tú sientes que te viene una sonrisa,
no la dejes sin ser vista.
Has que comience una epidemia rápidamente,
¡infecta al mundo!

No hay comentarios: